La sílice fumada hidrófoba es una sustancia que repele el agua. Es importante conocerla, ya que puede encontrarse en numerosas aplicaciones. A continuación, se explica cómo la sílice fumada hidrófoba contribuye a varias industrias.
En la construcción, el sílice coloidal hidrófobo se utiliza en recubrimientos que repelen el agua. Estos recubrimientos pueden proteger los edificios contra daños por agua y mantenerlos con un aspecto más nuevo durante más tiempo. El sílice coloidal hidrófobo proporciona una superficie a la que los recubrimientos pueden adherirse, por lo que son más duraderos.
En la transmisión de un automóvil, se agrega sílice ahumada hidrófoba a los selladores para evitar que entre agua. Esto también ayuda a mantener los automóviles seguros y libres de óxido. La sílice ahumada repelente al agua también fortalece los selladores y aumenta su flexibilidad, lo que incrementa su durabilidad.
Ahora veamos cómo la sílice ahumada hidrófoba hace que tus recubrimientos funcionen mejor. Al mezclarse en recubrimientos, la sílice ahumada hidrófoba puede hacerlos más duraderos para resistir condiciones climáticas adversas. Es decir, estos recubrimientos pueden soportar la lluvia y la luz solar sin agrietarse. La sílice ahumada hidrófoba también ayuda a que los recubrimientos se adhieran a las superficies, lo que significa que permanecerán por más tiempo.
A continuación, podemos ver cómo se aprovecha la sílice pirogénica hidrófoba en adhesivos y selladores. Se añade sílice fumada hidrófoba a los adhesivos para fortalecerlos y repeler el agua. Esto permite que los adhesivos mantengan mejor unidos los materiales y resistan la humedad sin desintegrarse. En los selladores, la sílice fumada hidrófoba se utiliza para crear un sellado casi perfecto que repele el agua y otros fluidos.
Por último, hablemos de cómo se aplica la sílice fumada hidrófoba en la industria cosmética. La sílice fumada hidrófoba se usa en productos cosméticos para mejorar su tacto. También puede hacer que las cremas y lociones se sientan más suaves y agradables sobre la piel, otorgando una sensación de lujo. La sílice fumada hidrófoba también ayuda a que los cosméticos se adhieran mejor a la piel, para que duren más y no se desplacen.